6 de out de 2010

Venus e Príapo de Rafael Alberti

Vens de Botticceli
Diálogo entre Venus y Príapo
Príapo: ...Despierta, sí, cerrada caverna de coral.

Voy por tus breñas, cabeceante, ciego, perseguido.

Ábrete a mi llamada, al mismo sueño que en tu gruta sueñas.

Tus rojas furias sueltas me han mordido.

¿Me escuchas en lo oscuro? sediento, he jadeado las colinas y descendido al valle donde empieza el caminar más duro, pues todo, aunque cabellos, son espinas, montes allí rizados de maleza.

¿Duermes aún?

¿No sientes cómo mi flor, brillante y ruborosa la piel, extensa y alta se desnuda, y con labios calientes-coral los tuyos y los míos rosa-besa la noche de tus labios muda?

¡Despierta!...
Venus: ¿Quién me nombra?

¿quién persigue mis óleos seminales,

quién mi gruta de sombra y navegar oculto mis canales?
Príapo: Quien solamente puede y se desvela,

levantado por ti, de noche y día, se atiranta en candela

y no se dobla hasta que el mar lo enfría¡

Deja que te contemple!

Venus: Que te mire déjame a mí también.

?Siempre eres bello!

Príapo: ¡Déjame que en tus selvas te respire!

Venus: ¡Que me despeine en tu robusto cuello!

Príapo: ¿Por qué dormías?

Venus: Todo era fingido.

Mi dormir no era más que desearte.

Tú alzas mi sueño cuando estás dormido.

Nací tan sólo para levantarte.

Príapo: ¡Oh noche clara!

Venus: ¡Oh clara luna llena!¡

Rayo directo que me inundas!

Príapo: Eres taza de espuma azul, concha marina,

alga abierta en la arena, paraíso de sal de las mujeres

secreto erizo que en la mar trasmina.

Golfo nocturno, ábrete a mí, bañadas del más cálido aliento tus riberas.

Sabes a mosto submarino, a olasen vivientes

moluscos despeñadas, a tajamares, soles de escollerasya

rumor de perdidas caracolas.

Sabes también...

Venus: Repósate un momento...

Príapo: El reposar es mi mayor tristeza.

Venus: También yo quiero repetir al viento toda mi admiración por tu grandeza.
Príapo: Hincho las velas. Habla.

Venus: Eres trinquete, palo mesana, ,torre indagadoray,

ardido del más rojo gallardete, cresta de gallo

al despuntar la aurora.

Sales de un bosque, lanza o jabalina.

Redondos aramboles, de espejuelos te alumbran cuando cazas.

Pende en los dos la gloria masculina. Llenas las nubes, los cargados

cielos rebosan de sus tazas.
Príapo: ¡Oh, ven más cerca! ¡Ven!
Venus: ¡No! No me riegues,amor, de blancos copos todavía.

Guarda, mi bien, esas nevadas flores

hasta que al fin me lleguesa lo más hondo de mi cueva

umbríacon tus largos y ocultos surtidores.
Príapo: ¿Qué quieres más?
Venus: Anhelo que me cantes cosas que faltan.

Mis alrededor esprometen sima al sur y al norte cumbres.
Príapo: Hacia ellas van mis rayos penetrantes,

su flor certera, sus certeras lumbres.
Venus: ¿Qué ves, qué me iluminas?
Príapo: ¡Oh precipicio, oh noche bordeada de oscuridad también!

¡Despeñadero que hacia las sombras sólo me encaminas!

Te miro y más se hunde mi mirada. si la dicha es redonda, está en tu cero.
Venus: Pasa a los altos, sube a los alcores...¿qué ves ahora, dime?
Príapo: Un baluarte de clavel y de nieve a cada lado.¡

Oh fortalezas! ¡

Claros miradores para clavar en ellos mi estandarte

y descender al bosque enamorado!

Venus: Dime si escondes para mi ventura cosas que acaso yo no sepa.
Príapo: Escondo, también allá en lo hondo de una caverna oscura, de blancas y mordientes almenas vigiladas,

una muy dulce y de humedad mojada cautiva...
Venus: Yo prosigo. Son los dientes los que fijos la rondan y dan vela.

También yo otra cautiva como la tuya aguardo.

¿No la sientes?

A navegar sobre su propia estelamírala aquí dispuesta, siempre viva.
Príapo: ¡Oh encendido alhelí, flor rumorosa!

Deja que tu salivade miel, que tu graciosa corola

lance olada de rubíesmojen mi lengua,

ansiosade en la tuya mojar mis carmesíes.
Venus: ¡Flor contra flor!
Príapo: ¡Qué blandos oleajes ya por mis flancos tu alhelí resbala!
Venus: Gira la noche...
Príapo: Cantan los cordajes...
Venus: Cambia el viento... Dan vuelta los paisajes...
Príapo: Y hace en tus labios mi navío escala,

mientras tu fuente oculta,

prisionera de mi boca, entreabriendo su dócil ya y sumisa enredadera,

dulce y quejosamente va fluyendo.
Venus: ¡Oh bonanza!
Príapo: ¡Oh tranquilo descanso ahora! ¡ Calmas, aunque plenas,

nuncios ya de los hondos y más duros combates!
Venus: ¡Desflecadas, hilo a hilo,tus espumas descienden mis almenas.

Príapo: Tus arroyos y peces más oscuros me corren por los labios todavía.

Venus: Un sabor a jazmín me permanece ya tallo donde nada antes crecía.

Príapo: A tallo que por ti de nuevo crece.

Venus: ¡Oh asombro! ¡Prodigiosa,mágica fuerza!

Príapo: ¡Abismo que me atrae!

Venus: ¡Oh cima misteriosa!

Príapo: ¡Cima que sólo en ese abismo cae!

Venus: Qué mármol jaspeado!

¡Pálida, arquitectónica belleza!¡

Qué alto fuste estriado de azules ríos!

¡Capitel armado para elevar el mundo en su cabeza!

Príapo: Avanzo ya.
Venus: La noche abrasa.
Príapo: Gotas de esperma verde tiemblan los luceros.
Venus: Las dehesas remotas de la luna, sus albos ventisquerosse

llenan de bramidos.

Del cielo penden signos genitales.

La Vía Láctea rueda sus henchidos torrentes de amorosos sementales
Príapo: Gruta sagrada, toco tus orillas. Abre tus labios ya, siénteme dentro.
Venus: ¡Oh maravilla de las maravillas!¡

Luz que me quema el más profundo centro!
Príapo: Se confunden los bosques, las lianas se juntan y conmueven.

en el pomar revientan las manzanas y en el jardín copos de nardos llueven.
Venus: ¡Qué bien cubres mis ámbitos! Sus muros¡

cómo me los ensanchas y los llenas!¡

Qué pleamar, qué viento acompasados!
Príapo: Jaca y jinete, unísonos, seguros,

galopan de corales y de arenas y de espumas bañados.
Venus: Detente, amor.

No infundas ese aliento tan rápido a las brisas.

Aminora un poco el paso.

Da a tu movimiento un ritmo nuevo ahora.
Príapo: Pondré en mis alas un volar más lento.
Venus: ¡Dulce vaivén! rezuman mis paredes las más blandas esencias.
Príapo: Desasidas de sus más hondas redes, ya mis médulas saltan encendidas.
Venus: Ten más el freno.
Príapo: ¿El freno?

Querencioso, mi caballo se pierde a la carrera.
Venus: Sigo también su galopar furioso, antes que derramado en mí se muera.
Príapo: ¡Amor!
Venus: ¡Amor! La noche se desvae.

Nos baña el mar. ¡Oh luz! El mundo canta.

Cae la luna... El viento...
Príapo: Todo cae cuando el gallo del hombre se levanta.

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